
Y no es que lo haya dejado, nooo... al revés cada vez estoy más metida y más "enganchada". Hay una pregunta que siempre me hago cuando estoy desalentada porque algo no acaba de ir bien del todo, y es cuales fueron los motivos por los que empecé y cuales son los motivos para seguir haciéndolo.
Porsupuesto, los motivos para seguir ahora son más numerosos ( si no es así, es mejor plegar... ) que por los que empecé, más que nada porque yo no ambicionaba nada, simplemente disfrutar con algo que creía que se me daba bien. Pero desde que empecé puedo decir que las ganas de aprender y poder crecer como bailarina siempre han estado y son el motor que me ayuda a seguir enfrontándome a cada reto. El segundo es querer expresar algo "bello", porque para mí la belleza siempre va unida al arte.
Pero como nunca vamos solas por el camino, no sólo mis motivos hacen que yo siga, sino las personas que tengo alrededor. Ya sé que lo he comentado muchas veces, pero me siento afortunada de haber encontrado la Academia de Munique Neith, y a ella misma porsupuesto. Y no son casualidades las que hacen que pares en un sitio u otro, es tu propia elección. Yo elegí esta escuela por la profesionalidad, seriedad, técnica y disciplina que me ofrece, además de esa calidez, apoyo y confianza que Munique siempre me ha demostrado. Estar en su compañía significa compromiso y responsabilidad como persona y como bailarina. No sólo me ha ayudado a acelerar a tope mi evolución como bailarina, y como profesora, sino que ha desarrolado en mí toda una pasión por la danza ( y por todo tipo de danzas )que antes no existía. Adopto este nuevo proyecto "Desierto" con mucha más ilusión si cabe que el anterior, con más confianza en mí y con ganas de participar de manera más activa.
Y lo mismo pasó con el tribal, yo no empecé las clases de Amaru porque tuviese un flechazo con este tipo de danza. Simplemente probé, y tuve la suerte de encontrarme todo un torrente de creatividad, perfección y generosidad, que me enganchó y me hizo ver todo un mundo nuevo en el tribal, de manera que ya forma una parte indisoluble de mí. Espero con ansia cada coreografía y genialidad suya, tanto en las clases como con la compañía, y sufro pensando que algún día se canse de esto y nos deje "huérfanas" (espero que nunca pase, de verdad...).
Y qué decir de mis Samias del jueves, con ellas comparto esta "locura de la danza"!!
Compartimos videos, muchos mails e ideas, nos intentamos organizar para ensayar y llevar a cabo coreografías donde damos rienda suelta a ... todo lo que se nos pasa por la cabeza...
A veces no está mal hacer una revisión, y decir aquellas cosas que ya damos por sabidas y entendidas...